Artículo de opinión de José Aix, portavoz de Ciudadanos Orihuela
Voy a polarizarme. Año nuevo, vida nueva. ¡Se acabó! ¡Ya está bien! He decidido dejar de pensar, de utilizar la razón para encontrar las respuestas a aquello que no entiendo o explicar mis puntos de vista sobre los temas que me ocupan y preocupan. Es el momento de reivindicar mi esencia. Como en el paquete de básico de un coche llevas elevalunas, una rueda de repuesto y aire acondicionado, que quede claro: soy oriolano –de pedanía, pero oriolano-, español –antifranquista, pero español-, católico –básicamente por inercia, pero católico- y madridista -más de Raúl que de Mbappé, pero madridista-. De repente me he acordado de aquel célebre personaje de Alfredo Landa en Lleno, por favor que solo creía en Dios, en Franco y en don Santiago Bernabéu. Y soy así, claro, como podría ser pequinés, chino, budista y seguidor del Beijing Guoan si hubiera nacido en Asia, o bailarín de tango y de Boca si hubiera nacido en Buenos Aires. Pero esta es mi carta de presentación. A secas.
Desde que empecé a tener uso de razón hasta ahora que con la llegada de 2025 he decidido guardarla en el primer cajón de mi mesita de noche y encerrarla bajo llave, incluso antes de saber quién era este filósofo francés, siempre me he inspirado en Descartes por aquello de dudar como método para recorrer los sinuosos caminos de la vida. He decidido volver a mis orígenes de verdad, los precartesianos, los instintivos y pueriles, los irracionales, para escapar de todos los problemas que mi mal vicio de pensar me ha generado. Llevo años escuchando que los que ocupamos un espacio político de centro somos en realidad gente de derechas a los que no nos dieron el espacio que creíamos merecernos. Somos derechones por criticar al socialista que pacta con los radicales independentistas, o por sentir vergüenza ajena del hermano del presidente del gobierno, por renegar del antisistema Pablo Iglesias y del siempre sospechoso Errejón; sin embargo, se nos acusaba antes de rojos cuando defendíamos que había que dejar caer a Rajoy por la condena a su partido y también ahora si decimos que Sánchez ha subido más que nadie las pensiones o el salario mínimo interprofesional. Ojo con que te metas con Trump o Elon Musk, que entonces te hacen digno sucesor de Santiago Carrillo. Y de eso va: de Madrid o Barça; derechas o izquierdas; creyente versus ateo… ¡Peajes de ser moderado!
Orihuela, contradictoriamente tan de sotana como de verso comprometido, es uno de los escenarios emblemáticos de toda esta farsa en la que las Pedroches, los Broncanos y los Motos se han convertido en protagonistas. Y hay aquí en nuestra ciudad dos ejemplos significativos plenamente vigentes de que en esto de confrontar ideas el éxito no es accesible para el que maneja argumentos más convincentes, sino para el que mejor engaña a sus vecinos: el enésimo ataque a Miguel Hernández y el presupuesto municipal.
La intencionada retirada de los vinilos republicanos del Rincón Hernandiano supone un paso más en ese absurdo revisionismo al que PP y VOX están sometiendo al universal poeta oriolano, una mutilación en toda regla de la que el alcalde Vegara dice, como de costumbre, no saber nada, dejando, también como de costumbre, a su socio Gonzalo Montoya a los pies de los caballos. ¿Lo veis? Símbolos, negación obscena de la historia y uno que no se entera.
Por otro lado, ahora que estamos en la antesala del debate y aprobación del Presupuesto municipal, también tiene su punto de gracia leer ni más ni menos que en la memoria de alcaldía –aunque es posible que Vegara no sepa lo que dice ese documento- un párrafo que habla de las bondades de la economía española y que dice literalmente que está creciendo en los últimos trimestres, como también lo está haciendo el PIB. ¡Tal cual! El explícito y hasta llamativo optimismo de estas palabras que sirven de justificación del planteamiento presupuestario de PP y VOX no solo no se lucirá públicamente, sino que hasta se buscaran argumentos para seguir haciendo sangre con el gobierno central. Pero como es esta la tendencia ahora…
Aunque ya llevaba tiempo madurando esta decisión, ahora que la verdad ya no es hija de la razón, sino de las sagradas escrituras, ahora que puedes ser superprogre riéndote de los cristianos en la televisión pública en plena Nochevieja pero ser preso de la cobardía para aludir a otras religiones, ahora que puedes ser alcalde e ignorante a la vez, ahora que ya puedes escribir que España va bien y luego pedir públicamente la cabeza del presidente del gobierno, ahora que puedes ser el máximo defensor de Miguel Hernández y negar su republicanismo, ahora que puedes apoyar la Ley de plazos en Madrid y dar subvenciones a colectivos antiabortistas en Orihuela, yo he apostado por dejar de ser un bicho raro, abandonar esa extraña obsesión por el conocimiento que me ha acompañado tanto tiempo y convertirme en un hombre de mi tiempo. Voy a polarizarme.
Piénsalo: polarízate o hazte el tonto.
Artículo de opinión de José Aix, portavoz de Ciudadanos Orihuela
